19 septiembre 2007

EL OJO DE POLIFEMO II PARTE




Antes de seguir con la segunda parte (Cráter de la Bahía de Cádiz) voy a puntualizar respecto de unas críticas que he tenido a bien leer ya que todas son “instructivas”, así que recurro al sinónimo para aclarar que no es igual decir “fulano es cojo, que cojo a fulano y lo dejo cojo” -esgrima gramatical- Disculpen los entendidos por vosotros no va. Soy usuario de Google y ¡no esclavo!; de ahí que de vez en cuando haga consultas al monstruo informático, y pida datos; en este caso, del “Cráter de la Bahía de Cádiz” y como no, sale a la palestra la retrograda y nauseabunda voz del necio. En este caso, algo así como aquellos que se inspiran en el “retrato del abuelo ya difunto, amarillento, apolillado lleno de polvo, con arrugas y manchas irreparables. “Hiede mi ordenador”, percibo el putrefacto cocido de necedades y de escaso valor critico; si bien, deduzco que hay “Tedeum personal” –me amo mucho-, cuya autora o autor, parece ser natural de las tierras que antaño conquistaron mis abuelos.
¡Sí! doña o don perfecto, no das una desde que comienzas a utilizar tu mequetrefe crítica en “Enigmas Express” Nº 38, dirigida entonces por el inestimable científico Fernando Jiménez del Oso, -admirado amigo- (hoy difunto) y en la actualidad, dirige D. Lorenzo Fernández Bueno, periodista, reconocida personalidad en el ámbito de la investigación científica de las paraciencias.
Siéntese en su pupitre y preste atención. Soy Jesús Borrego, quien investiga y se sienta sobre el enigmático cráter de la Bahía de Cádiz. –copio literalmente del periódico- y dice así. Que es un asunto muy simple. Que es un cráter todo misterioso que esta en Cádiz. Cerca de la Bahía. Gótico. Fantasmal. Lleno de fetiches y heterodoxias. De gran teatralidad interpretativa. Pero como cosa irónica de la vida casi no hay fotos. O por lo menos una foto decente estilo Nacional Geographic. Hay fotos de la luna y de marte pero del Cráter de Cádiz nada. Dicen que tiene tantos metros por tantos metros. Y que lo que hay adentro… bueno mejor no hablo. Ni digo. Pero los vecinos ven cosas. Aunque todo el mundo ve cosas hoy día si a eso vamos. Lo mío es iniciar una campaña para que hagan fotos del Cráter de Cádiz. Y en buenos colores.
-¡Cuidado! preste atención al listo de turno, estos sabihondos, recolectores de palabras “guaraníes” que emplean para confundirse ellos mismos, y tratan de infundir profundo conocimiento. Su solo objetivo es satisfacer su ego. Estos carajotillos suelen ser sopla flautas de un agujero solo, cuyo sonido produce un mantra aterrador. No entienden, no dialogan, no escuchan, les molesta el conocimiento del prójimo; de ahí su necedad.
El Cráter de la Bahía de Cádiz
D. José Antonio Caravaca, amigo, escritor, investigador, y corresponsal de “Enigmas Express” y D. Luis Mariano, periodista e investigador, presentador televisivo, dedicado a las ciencias parapsicológicas. Un buen día nos dio el abarrunto de embarcarnos en el “San José” y tirar milla hacia los cráteres, -digo cráteres- de la Bahía gaditana. Parte de aquel inenarrable periplo por aguas milenarias, navegamos por encima de la desgraciada flota cuyos capitanes prendieron fuego antes que el Conde “Essex” se apoderara de ella, en el año del SEÑOR de 1596, cuando el asedio a Cádiz por los ingleses.( Escuadra Angloholandesa). Estos excelentes investigadores dijeron una milésima parte de lo que realmente vieron y oyeron, Enigmas Express pública la noticia en un meritorio artículo donde José Antonio Caravaca pone al descubierto la evidencia. Antes me he pronunciado genéricamente con cráteres y digo yo ¿que mas da llamarlos cráteres, que hoyos, o depresiones submarinas. Se investigó los ecos del Sonar del “San José” por medio de las fotografías hechas por Luis Mariano situado en el puente del buque. Primero pusimos proa hacia la boya número 3, -primer hoyo- acto seguido le indiqué al patrón de la embarcación otra demora que nos llevó a las inmediaciones de la boya de canalización para la navegación, número 5. estaba completamente seguro que el sonar del “San José” dibujaría el tan anhelado cráter, y lo dimos por bueno, se trataba de otro hoyo, depresión o cráter, Luis, José Antonio y Maria del Carmen, esposa de Caravaca -investigadora también- disfrutaron al igual que yo lo que veíamos en la lectura del sonar y como la captaba la cámara de Mariano.
La historia es larga y por ello tendré que escribir la tercera parte, del “Ojo de Polifemo” –para mi particularmente la mejor si bien, opino que lo suyo sería un manuscrito, ya veré lo que hago. Esta tercera parte tal vez me haga claudicar y recurrir a mi teoría especial. Digo claudicar porque jamás me pronuncie ¡categóricamente! como que el cráter era una base submarina de ovnis, si bien hoy día tras infinidad de vueltas y mas vueltas por las inmediaciones de la Boya nº 5, unas veces solo y otras acompañado, -no puedo dar nombres de momento ya que tendría que contar con los beneplácitos y no los tengo de momento-. Siempre tuve gran duda, una pesada duda sobre la ubicación verdadera del cráter; pese a regocijarme con la experiencia antes relatada. Nunca tuve la convicción que aquel inmenso circulo y sus dos satélites de medidas exactas fuera el de la expedición, sencillamente porque la boya nº 5 se encuentra en las coordenadas geográfica 36º 29´ 861 N y 6º 13´ 136” W. y ello no se correspondía con la foto aérea dado los perfiles submarinos, claridad de fondo y perfección del circulo, que por cierto en el transcurso de la investigación se ha podido comprobar que tanto los hoyos -cráteres- uno y dos, (boya 3, y boya 5), no se aprecian en las fotos aéreas o de satélites dado que se hayan en el canal de navegación, donde las corrientes enturbian las aguas y las impregnan de lama formando una película opaca, (si bien, fue observado y fotografiado a través de los ecos de sonar como quedó comprobado). Ello dio lugar a que siguiera buscando, tenia que dar caza al “ojo de Polifemo” hasta dar con el a escasos metros del cráter de la boya nº 5. Apartado solo en un lugar intransitable para la navegación y fuera de aguas profundas. Para cerciorarme, navegué hasta San Fernando pasando por encima del mismo, mientas navegaba en dirección a un embarcadero de lanchas de recreo y botes de pesca. Desembarque y hable con los pescadores del “Caserío” y les pregunté por los hoyos -que ellos a diferencia de los pescadores de Puerto Real, lo llamaban las “honduras o boquetes” del Caño de la Carraca, -hasta ahí bien, todo coincidía -. Acto seguido, les enseñe una foto del cráter, y no tenían ni idea, pero seguí conversando, dejándolos hablar. Les llamó mucho la atención la foto y discutían entre ellos –me gustaba el ambiente, ya que al principio eran reacios a todo comentarios-, intuí que no se fiaban un pelo de mi y los comprendía porque lo que hice fue meterme en terrero enemigo “acotado” todo ello, que los de San Fernando no se llevan nada bien con los de Puerto Real. En el Caserío –inmediaciones de Fadrica-, se conocen todos, y colarme como un intruso, después de haber dado vueltas un día y otro, el mosqueo que conmigo tenían me lo corroboró una de las veces en el mar diciéndome descaradamente que me fuera del lugar. Cuando hablábamos, uno de ellos me comentó que me estaban observando desde hacia meses, -me reservo sus comentarios- pensaron de mi que era de todo, y si no me dieron con un remo en la cabeza, fue gracias a la “Benemérita”, pensaban que era guardia civil…Otros en cambio, pensaban que me dedicaba al trafico de estupefacientes. –todo un numero-. Cuando me disponía a salir del lugar con escasa información, uno de los pescadores, me pidió nuevamente la foto y me dijo que si era cierto que ese boquete se encontraba cerca de ellos; le dije que con toda seguridad. A mi me parece que lo que usted busca es la “Mancha Redonda”; ¿La mancha redonda? ¿Que es eso? ¿Le importaría acompañarme?, me respondió que no, que yo acababa de pasar por encima de ella. Insistí y me dijo que tenía que echar las redes y no podía perder tiempo, le respondí que lo recompensaría. De este modo conseguí que me acompañara hasta el lugar. Le pregunté mientras íbamos navegando casi barloados. Por que le llamaban la “mancha redonda”, me respondió que eso venia de viejo. Y para que deciros cuantas preguntas le hice hasta que llegamos al lugar. Le pague y vi la cara de satisfacción de aquel pescador, me dio las gracias y entre otras cosas me aconsejó que era muy peligroso bajarse de la embarcación, porque los lodos eran como una trampa que podía clavarme y ahogarme, ya que aquello era como una inmensa poza. Nos despedimos y seguí mirando hasta conseguir las coordenadas con mi GPS. 36º 29´ 38 “ N. Y 6º 12´ 53, 01” W. como podrán observar el Cráter de Cádiz está localizado. Pude clavar mi bichero en el “Ojo de Polifemo”.
Lo mas importante al menos para mi, no ha sido “dejar ciego al cíclope” he dado con él y es suficiente, ha sido mi deber como investigador “descubrirlo”. Lo mas importante viene ahora, cuando Polifemo, clame a su padre Poseidón,- dios del mar-, su ceguera -espero ser comprendido por los entendidos. El mar es engañoso, vira en falso y un golpe de mar o una caída en el lodo te arrebata la vida si no respetas sus leyes.
Tocante a la “Mancha Redonda”, o “Cráter de la Bahía de Cádiz”, es lo mismo, seguiré hablando del tema.
Jesús Borrego López.

4 comentarios:

Antonio dijo...

Poniendo las coordenadas en google maps y retocando brillos y niveles con photoshop

http://www.entreredes.com/polifemo.jpg

Anónimo dijo...

jesus soy desde hoy un gran admirador suyo, siempre me a fascinado este tema pero era un poco ignorante, pero desde hoy ya tengo un sitio en la red que visitaré a diario se lo aseguro.
pienso leer todos los articulos de todas las fechas de esta web.
siga usted asi, yo soy de cadiz y mi nombre es jose luis y mi direccion es wiliver1@hotmail.com

ademas si puedo ire comentando todos los articulos que vaya leendo. gracias

gracias

Anónimo dijo...

Hola! Soy Ramón de Palma de Mallorca y nativo de Cádiz. Accedí a la página web de Jesús gracias a un primo mío que vive en Cádiz. Y solo puedo decir que yo he encontrado el cráter en el Google Earth y estoy fascinado con el tema.Las coordenadas no fallan...Gracias.

pajaroazul26 dijo...

Pues la verdad no se yo creia que el tema estaba zanjado, unos decian que era de los romanos, una especie de amarradero. Y no se si es esto la conclusion final ya me direis en que queda la cosa.